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Emergencia por COVID-19

Gremio del calzado realiza donaton para sus empleados

ABR 30

Después de finalizar la feria Internacional de Cuero, Calzado, Marroquinería, Insumos, IFLS+EICI en febrero del presente año, el sector del calzado en Santander detuvo por completo su producción.

Aunque a principios de año se especulaba que la crisis que vivía china por la propagación del COVID-19 (coronavirus) iba a favorecer a este sector manufacturero del país, la realidad fue diferente.

A mediados de marzo cuando se empezaba a reactivar la producción, la llegada del virus a Colombia y el aislamiento preventivo obligatorio decretado por el Presidente llevó a que se diera el cierre total de las fábricas y se detuvo nuevamente su actividad.

Los principales afectados

En el área metropolitana de Bucaramanga, según la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas (Acicam), existen 1.732 empresas de calzado que generan entre empleos directos e indirectos, un puesto laboral a aproximadamente 28.000 personas, quienes en su mayoría son de estratos cero, uno y dos.

Este gremio es el que más empleo genera a las familias de escasos recursos según María del Pilar Flórez, secretaria de la Corporación para el Desarrollo de la Industria del Calzado en Santander (Cordeincals), quién también afirmó que “en estos momentos, teniendo en cuenta los días de aislamiento, muchas familias no tienen para pagar el arriendo ni hacer mercado. Como apenas se estaba empezando a trabajar, no se despachó mercancía y no se recogió el dinero para ‘suplementar’ un mes o dos meses de nómina porque no alcanzaba, muchas empresas no tenían para darles”.

La industria del calzado en Santander ha beneficiado a miles de familias en la región convirtiéndose en su principal sustento. Pero, desde hace unas semanas los trabajadores fueron enviados a sus casas, algunos de ellos contaron con el llamado “parche”, préstamo de $20.000 que el empresario suministra al trabajador por un tiempo estipulado.

Sin embargo, la gran mayoría no recibió ningún estímulo económico para solventar sus necesidades en cuarentena. En esta industria se paga por producción, muchos de los empresarios con mercancía lista para enviar tuvieron que frenar el proceso al empezar el aislamiento obligatorio, por lo tanto, al no haber demanda, los trabajadores no reciben ingresos.

Según John Jairo Jaimes, presidente de la Asociación de Peleteros (aspecol), muchas fábricas de calzado se quedaron con productos terminados y productos en proceso: “Les tocó enviar a sus empleados a sus casas sin sueldo o ayuda económica. Los empresarios como no alcanzaron a despachar el producto, no les pagaron, entonces el fabricante de calzado se quedó sin flujo de caja para pagarles aunque sea la quincena a sus empleados y en eso quedaron muchísimas fábricas”.

Iniciativas solidarias

Más que un problema económico, se está convirtiendo en una crisis social que afecta principalmente a las familias que dependen de la producción manufacturera. Acicam, la Federación Colombiana de Micro Empresarios del Calzado y Afines (Fedecalzado), Aspecol y Cordeincals se unieron para liderar una donatón.

‘Echémonos la mano’ es la iniciativa que busca ayudar a aquellas familias en condición de vulnerabilidad del sector del calzado que no están inscritas en los programas de subsidio del gobierno como Familias en Acción, Jóvenes en Acción o Colombia Mayor.

Con el recaudo de mercados y dinero en efectivo o electrónico, este gremio de empresarios obtiene los recursos para cubrir una parte de las necesidades básicas de aquellas personas durante la cuarentena.

La unión de este sindicato creó un censo para que las empresas de calzado del área metropolitana registren a sus empleados y así, contabilizar el número de trabajadores y determinar su condición según su estrato.

Para llevar a cabo la entrega de recursos es necesario pasar dos filtros, primero no contar con recursos propios o adicionales para sobrellevar el aislamiento, y segundo, no pertenecer a ningún programa subsidiado del gobierno.

“Nosotros estamos unidos, fabricantes, peleteros e industriales (provedores) para juntar fondos y hacer mercados para los trabajadores más necesitados. Se hacen unos filtros, cuando una empresa solicita mercados para sus empleados primero llamo al fabricante y le cuento que esta iniciativa es con recursos propios, luego es necesario que ellos me digan cuales son los empleados que realmente necesitan la ayuda, yo los llamo y les pregunto si están recibiendo ayuda del gobierno o de algún familiar, si no es así nosotros le entregamos el mercado”, explica Leidy Rivera, empresaria del calzado.

Se han recaudado, además de productos, $8’700.000 que son diferidos en la compra de una canasta familiar de $35.000, para un total de 248 mercados entregados hasta el momento.

Además de la entrega de recursos básicos, este censo busca hacer un llamado a la alcaldía de Bucaramanga y demás autoridades departamentales y nacionales para que agilicen la entrega de ayudas y amparen al sector del calzado en Santander.

Cabe resaltar que desde hace varios meses este gremio se encuentra en crisis, debido a los altos precios de importación con la subida del dólar, la escasa comercialización del producto, la disminución de la producción y la falta de incentivos por parte del gobierno


Fuente: Vanguardia

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